Escuchar artículo

El reciente episodio sucedio esta semana, en un colegio secundario de nuestra ciudad, donde las autoridades descubrieron a un grupo de alumnos consumiendo alcohol en pleno horario escolar, nos enfrenta a una realidad incómoda pero insoslayable. El hallazgo de cajas de vino como evidencia no es un hecho menor ni una simple travesura adolescente; es una señal de alerta que exige la reacción inmediata de toda la comunidad de Deán Funes.
La gravedad del asunto sumó un nuevo matiz tras la declaración exclusiva de un padre a este medio, quien manifestó su profunda preocupación por la facilidad con la que los menores accedieron a las bebidas y la aparente falta de controles preventivos en los accesos al establecimiento. 
La rápida intervención de los directivos al notificar a los tutores fue el paso administrativo correspondiente, pero el problema de fondo no se resuelve con un acta. La escuela debe ser un espacio de formación y resguardo. 
Sociedad 95.7 Cadena 3 DF

Autor: admin